Repetir la oposición y como afrontarlo

Cómo superar la oposición si es tu segunda vez (o más)

Repetir una oposición a Policía Nacional no es una situación rara. En cada convocatoria encontramos a aspirantes que vuelven a presentarse tras no superar la primera, la segunda o incluso la tercera vez. Aunque lo ideal es conseguir la plaza a la primera oportunidad, la realidad es que cada opositor recorre un camino único, con sus propios ritmos y circunstancias. Quienes llevan varios intentos a sus espaldas cuentan con ciertas ventajas, como la experiencia y el conocimiento previo de las pruebas. Sin embargo, también enfrentan el desgaste mental que conlleva no haber logrado aún el resultado esperado, y sienten más presión cada vez que el proceso se repite. Aun así, es fundamental recordar que no todo está perdido: la perseverancia puede acabar siendo el factor decisivo para alcanzar la meta.

Aprovecha la experiencia previa

Una de las mayores fortalezas de quienes repiten convocatoria es que ya conocen de primera mano la dinámica de la oposición. Esto implica saber cómo funciona el examen teórico, cuál es el nivel de exigencia real en los test psicotécnicos y cómo influyen los nervios en la prueba física. Haber pasado por el proceso, aun sin haberlo superado, permite identificar con más claridad los fallos cometidos y las áreas de mejora. Quizás en intentos anteriores la preparación fue insuficiente en cierto tema o se subestimó la importancia de la gestión del tiempo. Reflexionar sobre estas vivencias y transformarlas en una estrategia de estudio más sólida es una de las claves para que la experiencia se convierta en aprendizaje.

Analiza qué fue mal y planifica de nuevo

Después de un suspenso, resulta tentador regresar a la rutina de estudio sin analizar demasiado las razones concretas que llevaron al fracaso. Sin embargo, lo recomendable es hacer un balance honesto de lo ocurrido. ¿Faltaron test de repaso? ¿No hubo suficiente práctica en psicotécnicos? ¿La planificación de estudio fue demasiado rígida o, por el contrario, caótica? Quizás influyó de manera decisiva la falta de motivación en los últimos meses. Dedicar un tiempo a examinar en detalle cada una de estas preguntas y trazar un plan de acción específico para corregir esos puntos débiles supone un paso adelante crucial. Después de todo, repetir el mismo patrón de estudio esperando resultados distintos solo conduce a la frustración.

Es muy importante que analicemos detenidamente: qué ha ido mal y el motivo, debemos detectarlo para ponerle solución

Refuerza tu motivación (sin perder de vista el objetivo)

Uno de los mayores riesgos para quienes llevan varios intentos es la pérdida progresiva de la ilusión. Al principio, el novato se lanza al estudio con una energía renovada y la emoción de iniciar un nuevo proyecto. Con el paso de las convocatorias, esta chispa puede apagarse si no se alcanzan los resultados deseados. Pero es precisamente aquí donde la experiencia tiene que jugar a favor: ya sabes cómo se siente enfrentarse a un examen importante y conoces las exigencias del temario. Para revitalizar la motivación, puede ayudar recordar los motivos que te llevaron a elegir la Policía Nacional: vocación de servicio, deseo de estabilidad profesional, búsqueda de un futuro con oportunidades de ascenso y desarrollo. Cada vez que notes que la llama de la ilusión se debilita, vuelve a estos motivos y refuérzalos.

Además, busca nuevas fuentes de inspiración. Conversar con compañeros que hayan logrado la plaza, leer historias de éxito o acudir a un centro de formación donde se respire un ambiente de apoyo mutuo puede marcar la diferencia. Cambiar de metodología de estudio o introducir técnicas novedosas (flashcards, mapas mentales, simulacros digitales) suele inyectar un soplo de aire fresco y ayuda a contrarrestar el aburrimiento de repetir siempre la misma rutina.

Aprende a gestionar la presión y el desgaste

Cuantas más veces te presentas, más sientes la carga de la expectativa propia y ajena. Es natural que surjan dudas o pensamientos de “¿qué pensarán de mí si vuelvo a suspender?”. Para combatir este desgaste mental, es esencial establecer un equilibrio entre estudio y descanso. Practicar ejercicio físico regular, salir con amigos o dedicar tiempo a un hobby ayuda a despejar la mente y a retomar los apuntes con mayor concentración. No ver estos momentos de ocio como una pérdida de tiempo es un cambio de perspectiva clave: cargar las pilas es parte de la estrategia de éxito a largo plazo.

Recuerda el motivo por el que haces esto.

Rodéate de los apoyos adecuados

Tener un entorno de confianza es vital en estos casos. Una academia especializada puede servir como punto de apoyo, ya que ofrece no solo contenido actualizado y técnicas de estudio, sino también un espacio donde compartir inquietudes con otras personas que están en la misma situación. En iZETA, por ejemplo, trabajamos la planificación desde el inicio y nos enfocamos en la progresión del alumno para que cada convocatoria se aborde con un plan renovado, aprendiendo de experiencias pasadas. Los simulacros, la guía en los psicotécnicos y la preparación para la entrevista son aspectos que pueden fortalecerse notablemente gracias a una metodología adecuada.

Ten presente que la perseverancia da sus frutos

Cada convocatoria a la que te presentas suma vivencias y aprendizajes. Puede parecer un tópico, pero la insistencia bien enfocada acaba por derribar barreras. No olvides que la oposición es un proceso competitivo y exigente: miles de personas están en la misma carrera y solo algunas lo logran al primer intento. Quienes no lo consiguen a la primera no deberían desanimarse, sino ver ese momento como una oportunidad de reajuste y crecimiento.

En definitiva, repetir la oposición no significa fracasar, sino seguir apostando por un proyecto que se considera válido y deseado. Sí, es cierto que al perder la ilusión se pierde una baza importante, pero también es cierto que la experiencia acumulada puede ser un arma poderosa para encarar la nueva convocatoria con más criterio y solidez. Aun en los momentos de desánimo, recuerda el objetivo principal: convertirte en policía. Esa meta no ha desaparecido, y cada día de estudio, cada simulacro y cada nuevo intento son pasos que te acercan a convertirla en realidad.

Deja de soñarlo y vamos a pelearlo.

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